Científicos del CONICET trabajan junto a la empresa misionera Plastimi en la creación de envases biodegradables elaborados con almidón de mandioca, una alternativa sustentable que busca reemplazar al plástico convencional y reducir su impacto ambiental.
Un equipo de investigadoras liderado por Cristina Area y Pamela Cuenca, avanza en el desarrollo de bioplásticos elaborados con almidón de mandioca en el Instituto de Materiales de Misiones (IMAM). El proyecto, realizado junto a la empresa misionera Plastimi SRL, busca crear una formulación y tecnología propia para producir pellets destinados a bolsas y films biodegradables, un material que hoy no se fabrica en Argentina.
La iniciativa combina innovación y economía circular: incorpora aditivos provenientes de residuos de la industria forestal, como micro y nanocelulosa y derivados de colofonia, para mejorar las propiedades de los bioplásticos y reducir su impacto ambiental. La mandioca se eligió por su peso en la economía regional, con el objetivo de agregar valor en origen y reemplazar la resina importada desde Europa.
Gracias a un convenio de I+D firmado en 2025 y a equipamiento adquirido previamente vía PICTA, el equipo trabaja con una extrusora pelletizadora piloto instalada en la planta de Plastimi, lo que acelera la transferencia tecnológica. Además de envases, también desarrollan materiales biodegradables para agroinsumos, como mulching films usados en cultivos locales, incluidos tomates y cannabis medicinal.
