“No podemos seguir fabricando lo que fabricábamos hace 20 años”: la advertencia de la industria automotriz ante la revolución tecnológica y la apertura comercial
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Alejandro Lupo, vicepresidente de la Cámara de Comercio Automotor, analizó el impacto de la apertura comercial y el desembarco masivo de vehículos electrificados. Remarcó que la industria local necesita inversiones urgentes y modernización para responder a las nuevas exigencias de los compradores tucumanos y de todo el país.
La industria automotriz argentina transita un punto de inflexión histórico, marcado por una profunda transformación tecnológica, la apertura comercial y la irrupción masiva de vehículos híbridos y eléctricos que redefine las reglas del mercado. En un contexto donde los consumidores locales evalúan cada vez con mayor rigor las alternativas disponibles en las concesionarias de San Miguel de Tucumán, el vicepresidente de la Cámara de Comercio Automotor, Alejandro Lupo, advirtió sobre la urgencia de adaptar la capacidad productiva nacional a los estándares globales para evitar quedar relegados frente a la competencia internacional, especialmente ante el dominio estratégico de China en la electromovilidad.
Durante una entrevista concedida al ciclo Ronda de Economistas, Lupo destacó la velocidad con la que avanza la demanda de unidades electrificadas —superando ampliamente las previsiones iniciales en el volumen de patentamientos— y subrayó que el gran desafío de las terminales instaladas en el país pasa por superar la capacidad industrial ociosa mediante fuertes inversiones. En esa línea, el dirigente enfatizó que la clave para sostener los puestos de trabajo y la competitividad radica en “aggiornar” la oferta: “No podemos seguir fabricando lo que fabricábamos hace 20 años, porque con todos los avances tecnológicos la gente ya no quiere esa clase de productos”. Los compradores actuales, impulsados por las nuevas tendencias de seguridad, conectividad y eficiencia energética, demandan vehículos equipados con sistemas avanzados de asistencia a la conducción, un reclamo que obliga tanto a la industria nacional como a la red de comercialización a replantear su horizonte estratégico.
