Las organizaciones sociales intensifican su confrontación con el gobierno de Javier Milei y avanzan en un plan de protestas que tendrá como primer punto de encuentro la movilización convocada por la CGT el 30 de abril.

La UTEP confirmó su participación en la marcha por el Día del Trabajador, en un contexto de creciente tensión social y coordinación con sectores sindicales.

Además, distintos movimientos sociales como el Movimiento Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa anticiparon nuevas jornadas de protesta para el 5 y 7 de mayo. El objetivo es sostener la visibilidad del conflicto, ampliar la articulación con otros espacios y reforzar la presencia territorial a través de movilizaciones y actividades en todo el país.

El eje de los reclamos se centra en el impacto de las medidas económicas sobre los sectores más vulnerables, especialmente tras los cambios en los programas de asistencia. Las organizaciones advierten sobre la caída de ingresos en los barrios populares, la falta de empleo y la ausencia de diálogo con el Gobierno, factores que profundizan el conflicto y sostienen el escenario de protestas.