
Pamela Anderson se encuentra promocionando alrededor del mundo la cuarta entrega de La pistola desnuda, donde comparte protagonismo con Liam Neeson. La química en los actores traspasó la pantalla y en los últimos días se oficializó el romance, mientras la rubia acaparaba todos los flashes con sus estilismos de red carpet.
Vigente como ícono de estilo y referente de la belleza natural, sin filtros, en las últimas horas apareció en Nueva York -en el marco de uno de los eventos de prensa de la película- con un vestido a lunares de Tom Ford ideal para el día. El modelo, negro con estampado blanco, es de mangas largas, falda irregular con volados y se completa con un cinto de cuero negro para acentuar la silueta.
Lo complementó con pantymedias negras translúcidas y sandalias acharoladas a juego de tiras finas. Como ya es costumbre, lució una apuesta de make up sencilla con rubor y labios al natural. El pelo con raya al costado y volumen cerró el look, en manos del estilista Bailey Moon.
La noche en la que asistió a la avant premiere impactó en la alfombra roja con un vestido azul marino de Thom Browne con escote barco y espalda descubierta con detalle de lazo en satén con guantes de encaje cortos a juego y zapatos de taco con punta de ala en charol negro. Durante el evento posó junto a Liam Neeson, que lució sastrería en distintos tonos de gris.
