Efectivos de la División Delitos Rurales y Ambientales interceptaron un carro tracción a sangre a la altura de Las Piedritas. Los ocupantes intentaron escapar castigando a los animales, pero fueron reducidos. Los equinos presentaban un cuadro avanzado de desnutrición y quedaron bajo custodia judicial.

La problemática de la tracción a sangre y el maltrato animal en los accesos a San Miguel de Tucumán sumó un nuevo capítulo en las primeras horas de este jueves. Un procedimiento desplegado por personal policial especializado concluyó con tres personas aprehendidas, el secuestro de un carro y la inmediata puesta a resguardo de dos equinos que evidenciaban un avanzado deterioro físico, lesiones visibles y un marcado cuadro de desnutrición.

El hecho se registró durante la mañana sobre la traza de la avenida Circunvalación, en inmediaciones del barrio Las Piedritas, un sector neurálgico del este capitalino que conecta distintos puntos del conglomerado urbano. Por allí realizaban recorridos preventivos los móviles de la División Delitos Rurales y Ambientales N.º 6 Capital, abocados a fiscalizar el cumplimiento de las normativas de protección animal y detectar irregularidades en el tránsito suburbano.

En medio de esas tareas, los uniformados divisaron un carro precario traccionado por dos caballos en el que se desplazaban tres hombres adultos. Al percatarse del móvil policial y recibir la voz de alto reglamentaria, los ocupantes hicieron caso omiso a las advertencias e iniciaron una maniobra de escape. Durante la fuga sobre la cinta asfáltica y las banquinas de la avenida, los sujetos comenzaron a golpear con violencia a los equinos para forzarlos a acelerar el paso, exponiendo a los animales y a terceros a un riesgo vial mayúsculo.

La persecución se extendió por varios metros hasta que los agentes lograron cerrarles el paso e interceptar el rodado de manera segura. Lejos de deponer su actitud pacíficamente, los tres sospechosos intentaron confrontar con los efectivos y opusieron una tenaz resistencia física antes de ser finalmente reducidos, esposados y puestos bajo custodia.

Con el perímetro asegurado, los peritos y el personal idóneo procedieron a realizar una primera evaluación clínica del estado de salud de los equinos. El examen constató de forma preliminar que ambos ejemplares padecían una desnutrición severa, debilidad extrema y lastimaduras corporales de consideración, provocadas tanto por la exigencia desmedida como por los arneses y elementos punzantes propios de la tracción a sangre sin control sanitario.

Ante la contundencia del cuadro encontrado, las autoridades policiales labraron las actas de secuestro preventivo sobre el carro y trasladaron a los dos caballos para que reciban la atención veterinaria urgente y el alojamiento adecuado, evitando que regresen a ese circuito de explotación.

Los tres involucrados fueron trasladados a la sede policial y quedaron formalmente a disposición de la Unidad Fiscal de turno del Centro Judicial Capital. En los tribunales tucumanos se formalizaron cargos en su contra por presunta infracción a la Ley Nacional de Protección Animal (Ley 14.346) y por el delito de resistencia a la autoridad.

La causa continúa su curso en sede judicial mientras se aguardan los informes periciales definitivos sobre las lesiones de los animales para determinar las sanciones pertinentes.