Un equipo de la Universidad de Cambridge desarrolló una innovadora tecnología solar capaz de transformar residuos plásticos y baterías usadas en energía limpia.

El avance busca resolver dos grandes desafíos ambientales: la acumulación de desechos y la necesidad de generar fuentes energéticas sostenibles.

El sistema utiliza un reactor solar que combina plásticos con ácido proveniente de baterías para descomponerlos en compuestos químicos básicos. Luego, mediante un fotocatalizador activado por la luz solar, estos compuestos se convierten en hidrógeno limpio y otros productos útiles, sin generar emisiones contaminantes.

Este enfoque de economía circular permite reutilizar materiales difíciles de reciclar y producir hidrógeno verde, considerado clave para la transición energética. Además de reducir el impacto ambiental, la tecnología podría abaratar los costos de producción de energía limpia y ampliar su uso a gran escala en el futuro.

FUENTE: Información extraída de Infobae