La CGT se movilizará este jueves 30 de abril hacia Plaza de Mayo desde las 15, en la previa del Día del Trabajador.

Aunque no fue convocado un paro general, la protesta podría generar complicaciones en el tránsito, demoras en servicios públicos y dificultades en algunos trámites y vuelos.

La marcha fue organizada en rechazo a las políticas económicas del Gobierno, la reforma laboral y los cambios en el sistema aduanero. A la convocatoria se sumaron más de 100 organizaciones sindicales, agrupaciones sociales y sectores vinculados a las dos CTA. La central obrera aseguró que la movilización estará centrada en la defensa del empleo, los salarios y los derechos laborales.

En paralelo, Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizará un paro en organismos públicos, lo que podría afectar la atención en ministerios, oficinas administrativas y servicios estatales. También podrían registrarse inconvenientes en áreas como correo, logística, recolección de residuos y atención ciudadana, mientras que en hospitales se mantendrán guardias mínimas.

La medida también alcanzará al Servicio Meteorológico Nacional, que trabajará con prestaciones reducidas. Esto podría provocar demoras en tareas vinculadas a la actividad aérea y afectar la normal operación de algunos vuelos. Desde el Gobierno siguen de cerca la movilización en un contexto de creciente tensión con el sindicalismo y conflictos abiertos por la reforma laboral.