Tras el 2,9% de inflación registrado en enero, el Gobierno espera que el dato de febrero muestre una leve desaceleración.

El ministro de Economía Luis Caputo anticipó que el índice será inferior al del primer mes del año, aunque las consultoras privadas estiman que podría ubicarse en niveles similares. En paralelo, el presidente Javier Milei reiteró que la inflación retomará una tendencia descendente luego del primer trimestre y proyectó que entre junio y agosto el índice mensual podría comenzar “con un cero adelante”.

Sin embargo, los primeros relevamientos de marzo encendieron algunas señales de alerta entre los analistas. Consultoras como Equilibra, Analytica y Econviews detectaron subas en alimentos, transporte y tarifas que podrían llevar la inflación del mes a niveles cercanos o superiores al 3%. En particular, los aumentos en carnes, bebidas y educación presionaron sobre la inflación núcleo, mientras que los precios regulados también registraron incrementos impulsados por ajustes en servicios y transporte.

A este escenario se suma un contexto internacional más complejo por la fuerte suba del precio del petróleo, que superó los USD 100 por barril en los mercados de futuros, lo que podría impactar en los costos internos. Según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central de la República Argentina, los analistas prevén una inflación del 2,7% para febrero y del 2,5% para marzo, aunque esperan una desaceleración gradual en los próximos meses.