Un informe de la consultora Analytica advirtió que la morosidad en el sistema financiero ampliado argentino alcanzó el 26,9% en abril. Según el relevamiento, unas 5,3 millones de personas registran atrasos superiores a los 90 días en el pago de sus obligaciones crediticias.

El estudio señala que el 15,4% de la cartera total de créditos destinados a familias se encuentra en situación irregular. El dato incluye deudas con bancos, fintech, cooperativas y tarjetas de consumo, en un universo de 19,8 millones de argentinos con financiamiento activo.

Los jóvenes de entre 18 y 30 años son el segmento más afectado por esta problemática. La morosidad en esta franja etaria alcanza cerca del 40%, con niveles del 39% entre los hombres y del 38,1% entre las mujeres, en un contexto marcado por las dificultades de inserción laboral y el aumento del desempleo juvenil.

Frente a este escenario, el ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que el Gobierno mantuvo conversaciones con las entidades financieras para promover condiciones más flexibles de refinanciación, con mayores plazos y tasas más bajas para los deudores con dificultades de pago.

El informe también evidenció fuertes diferencias regionales. Las provincias del norte argentino registraron los índices más elevados de incumplimiento, encabezadas por San Juan (36%), La Rioja (35,3%) y Catamarca (34,8%), junto con menores niveles de acceso al crédito formal.

En contraste, la Ciudad de Buenos Aires presentó el menor porcentaje de morosidad del país, con un 16,1%. En el conurbano bonaerense también se observaron importantes disparidades: Vicente López registró el nivel más bajo de mora tardía (15,1%), mientras que Florencio Varela encabezó los mayores niveles de incumplimiento, con un 38,3%.