El Gobierno de Javier Milei avanza con su proyecto de reforma política con el objetivo de eliminar las PASO, modificar la Boleta Única de Papel y redefinir el financiamiento de los partidos antes de 2027.
La iniciativa, impulsada desde la mesa política encabezada por Manuel Adorni, busca también unificar el calendario electoral con las provincias. Sin embargo, el oficialismo anticipa un escenario complejo en el Congreso, donde aliados clave como la UCR y el PRO ya manifestaron resistencias, especialmente en torno a la eliminación de las primarias.

El punto más sensible del proyecto radica en el intento de eliminar el financiamiento público de los partidos, reemplazándolo por aportes privados, lo que genera fuertes objeciones en sectores tradicionales. A esto se suma el debate sobre el rol de las PASO, que el oficialismo intentó eliminar sin éxito en 2024 y que en 2025 solo logró suspender de forma temporal. Con mayorías especiales requeridas en ambas cámaras, el Gobierno se ve obligado a negociar con gobernadores y bloques dialoguistas para reunir los votos necesarios.
En paralelo, la discusión legislativa estará atravesada por la situación judicial de Adorni, quien deberá presentarse el 29 de abril en Diputados para brindar su primer informe de gestión, en medio de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito. El oficialismo apuesta a sostener el respaldo de la oposición moderada para frenar embates del kirchnerismo y, al mismo tiempo, garantizar el avance de la reforma, en un contexto donde la agenda política y judicial se entrelazan cada vez con mayor intensidad.
