El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia que establece la obligatoriedad de exámenes toxicológicos para funcionarios de los tres poderes del Estado provincial y organismos de control. La medida busca fortalecer la transparencia y la responsabilidad en la función pública, bajo el principio de que el ejercicio de cargos públicos debe estar acompañado por estándares de idoneidad y conducta.
Al justificar la decisión, Sáenz afirmó que “la función pública exige idoneidad y aptitud moral” y advirtió que quienes no cumplan con los requisitos deberán asumir las consecuencias previstas en la Constitución y las normas vigentes, incluyendo la posible remoción del cargo. El gobernador remarcó que gobernar implica tomar decisiones firmes en respeto de las instituciones y de la confianza ciudadana.
La iniciativa se suma a antecedentes en otras provincias como Santa Fe y San Luis, donde ya rigen narcotest obligatorios para funcionarios y fuerzas de seguridad. En esos distritos, los controles son periódicos, sorpresivos y realizados por laboratorios externos, con el objetivo de garantizar transparencia y fortalecer la ética en el ejercicio de la función pública.
