El gremio confirmó que se adherirá a la protesta convocada por la conducción nacional tras el fracaso de las paritarias. La provincia no tendrá servicio de corta y media distancia desde la medianoche, aunque se aguarda si la Nación dictará la conciliación obligatoria

San Miguel de Tucumán volverá a enfrentar una jornada complicada en materia de movilidad urbana e interurbana. La seccional local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) ratificó que la provincia acatará de manera total el paro nacional de colectivos convocado para este viernes 14 de agosto. La huelga, impulsada por el Consejo Directivo Nacional del sindicato, paralizará el transporte público de corta y media distancia durante 24 horas, comenzando desde la medianoche del jueves.

La decisión gremial sobrevino tras el colapso de las paritarias celebradas en la Secretaría de Trabajo de la Nación, donde no se logró consolidar un acuerdo pautado entre las cámaras empresariales y la representación de los trabajadores para fijar las pautas salariales del sector en las provincias del interior argentino.

El secretario general de la UTA en Tucumán, César González, fue el encargado de oficializar la adhesión de los choferes tucumanos a la medida de fuerza. El dirigente remarcó que la falta de un piso salarial unificado para los choferes del interior genera una disparidad inaceptable respecto de los sueldos que se perciben en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), un reclamo histórico que reaparece en cada mesa de negociación.

Negociaciones a nivel provincial y salarios al día

A pesar de la firmeza en el acatamiento a la medida dispuesta por la conducción central, González no descartó mantener instancias de diálogo en el ámbito local durante las próximas horas. El referente sindical adelantó que mantendrá contactos con los empresarios tucumanos del transporte agrupados en AETAT para analizar si existen márgenes económicos que permitan destrabar el conflicto en la jurisdicción mediante compromisos salariales específicos.

En este marco, el titular del gremio buscó llevar previsibilidad a los choferes tucumanos al confirmar que las empresas locales hicieron efectivo el pago de los haberes correspondientes al mes de julio en tiempo y forma, cumpliendo con los plazos estipulados por ley. Esta situación diferencia el escenario tucumano de otras épocas, donde el retraso en el cobro de los sueldos solía ser el disparador directo de las medidas de fuerza.

A la espera de la conciliación obligatoria

Pese al anuncio que mantiene en alerta a miles de usuarios que utilizan diariamente el colectivo para desplazarse hacia sus lugares de trabajo, escuelas y centros asistenciales, la concreción efectiva del paro no está 100% sellada.

La resolución de la huelga depende en estas horas decisivas del Ministerio de Capital Humano de la Nación. Las cámaras empresariales del transporte solicitaron formalmente a la autoridad laboral la aplicación de la conciliación obligatoria. De dictarse esta herramienta legal en el transcurso del jueves, el gremio se verá obligado a suspender las medidas de fuerza por un plazo determinado y retener la prestación habitual del servicio mientras se reabren las mesas de diálogo.

Por el momento, la incertidumbre reina entre los pasajeros tucumanos, a la espera de definiciones de último momento que eviten que la provincia quede paralizada antes del fin de semana.