La Casa Rosada comenzó a delinear una estrategia para evitar una eventual destitución del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aunque el escenario político se volvió cada vez más complejo tras sus recientes declaraciones públicas sobre el crecimiento de su patrimonio.

Pese a las críticas que generó la entrevista de Adorni y a los pedidos de interpelación y mociones de censura impulsados por distintos sectores de la oposición, el presidente Javier Milei y Karina Milei mantienen su respaldo al funcionario y prevén que retome sus habituales conferencias de prensa la próxima semana.
Sin embargo, en el oficialismo crece la preocupación por la falta de definiciones de Patricia Bullrich respecto de la estrategia que adoptará en el Senado. La jefa del bloque libertario cuestionó públicamente a Adorni y, hasta el momento, no dio señales sobre si trabajará para reunir apoyos que permitan sostenerlo en el cargo.
Ante ese panorama, dirigentes cercanos al karinismo, como Martín y Lule Menem, junto con el ministro del Interior, Diego Santilli, podrían asumir la tarea de negociar con gobernadores y legisladores aliados para intentar frenar la avanzada opositora. No obstante, admiten que los números siguen siendo ajustados.
En La Libertad Avanza también existe preocupación por la posibilidad de que la oposición logre tratar sobre tablas la moción de censura contra Adorni, lo que aceleraría una definición política. Mientras tanto, el jefe de Gabinete busca postergar su presentación ante el Senado para ganar tiempo y evitar un desenlace inmediato.
Aunque el Gobierno rechaza públicamente la idea de reemplazar a Adorni, en distintos sectores del oficialismo ya circulan posibles nombres para ocupar ese lugar en caso de una salida forzada. Entre los mencionados aparecen Martín Menem, Sandra Pettovello y Pablo Quirno, mientras Adorni continúa respaldado por la cúpula del Ejecutivo pese al creciente aislamiento político.
