Tragedia y caos por temporales en España: fuertes lluvias inundan Valencia y Barcelona, obligan a cerrar aeropuertos y dejan un muerto
Foto: Redacción Radio Contacto 104.5 MHz
Un temporal extremo golpeó simultáneamente la costa mediterránea española con acumulaciones superiores a los 90 litros por metro cuadrado en pocas horas. Los servicios de emergencia activaron alertas masivas a teléfonos móviles ante el colapso vial y aéreo.
Una brutal tormenta azotó de forma simultánea a las comunidades del área mediterránea española, desatando graves inundaciones, colapsos en las infraestructuras de transporte y la activación de los máximos protocolos de emergencia en las regiones de Valencia y Cataluña. El saldo preliminar de la jornada dejó al menos una víctima mortal en la localidad barcelonesa de Olivella, donde los bomberos localizaron el cuerpo sin vida de un conductor cuyo vehículo fue arrastrado por la crecida repentina de una riera.
Las precipitaciones torrenciales, caracterizadas por intensos aguaceros, vientos rachados y una fuerte actividad eléctrica, concentraron su impacto más destructivo sobre la costa valenciana, el sur de Alicante, la Región de Murcia y diversos puntos del litoral catalán. Ante la virulencia del fenómeno, los centros de coordinación de emergencias desplegaron alertas automáticas del sistema ES-Alert directamente a los teléfonos móviles de la ciudadanía, instando a evitar cualquier tipo de desplazamiento innecesario y a mantenerse alejados de cauces, barrancos y zonas inundables.
Acumulaciones récord y colapso en los transportes
La magnitud del temporal quedó reflejada en los registros pluviométricos de la Asociación Valenciana de Meteorología (Avamet). En localidades como Torrent, los acumulados superaron los 90 litros por metro cuadrado en apenas 45 minutos, lo que obligó a realizar rescates de emergencia a personas atrapadas en establecimientos comerciales. Registros similares se vivieron en l’Eliana, Chiva, Paterna y Riba-roja de Túria, complicando severamente la circulación en las redes viales y autovías metropolitanas.
El sector del transporte también sufrió un impacto directo. En Valencia, el aeropuerto situado en Manises debió cerrar temporalmente sus instalaciones a causa de las anegaciones en las pistas, lo que obligó a desviar una docena de vuelos antes de su reapertura gradual. Una situación paralela se vivió en el aeródromo barcelonés Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, donde se reportaron más de veinte cancelaciones y complicaciones operativas generalizadas. Por su parte, las redes ferroviarias de Cercanías y los servicios de Metrovalencia operaron con fuertes retrasos y tramos cortados por falta de tensión eléctrica y acumulación de agua en las vías.
En Cataluña, el teléfono de emergencias gestionó más de un millar de llamadas y los bomberos atendieron cerca de doscientos avisos por inundaciones en edificios y vías públicas, mientras el plan de emergencias Inuncat continuaba en fase de alerta máxima. Las autoridades nacionales recordaron la necesidad de extremar las precauciones ante la inestabilidad climática que continúa afectando a la península ibérica.
