La escasez de gas natural en el norte argentino genera preocupación en Tucumán, Salta y Jujuy, especialmente ante la llegada del invierno.
En este contexto, Tucumán logró un acuerdo con YPF/Refinor, impulsado por el gobernador Osvaldo Jaldo, para garantizar el suministro de combustible a su industria, clave para sectores como el sucroalcoholero y el citrícola.

Desde la Unión Industrial de Tucumán destacaron que el acuerdo aporta previsibilidad y permite sostener la producción y el empleo. Sin embargo, en Salta la situación es más crítica: la reducción de hasta un 35% en la capacidad de transporte de gas anticipa posibles cortes de suministro durante el invierno, lo que podría derivar en suspensiones de personal y paradas productivas.
En Jujuy, el escenario también es preocupante. Autoridades como el vicegobernador Alberto Bernis y la senadora Carolina Moisés advirtieron que la falta de gas y el alto costo de alternativas como el GNL ponen en riesgo la continuidad de las industrias, que podrían enfrentar precios hasta nueve veces superiores.
El trasfondo del problema radica en la demora de obras clave como la reversión del Gasoducto Norte, que limita el transporte de gas desde Vaca Muerta hacia el NOA. Sin una solución estructural, la crisis energética amenaza el desarrollo regional, el empleo y la competitividad de sectores productivos fundamentales del norte del país.
