
Durante el fin de semana largo, el Hospital Padilla registró un flujo sostenido de pacientes, con un número de accidentados que, si bien elevado, no superó el promedio habitual del centro. Así lo indicaron el director del establecimiento, Mario Sardón, y la jefa de guardia, Constanza Sánchez Rueda, quienes coincidieron en que la mayoría de los episodios recurrentes obedecen a factores prevenibles: la conducción sin casco, el consumo de alcohol y el exceso de velocidad.
Según Sardón, el hospital opera con normalidad durante los feriados extendidos y atiende en torno a 180 pacientes por día, de los cuales aproximadamente 30 corresponden a accidentes. En la mañana del lunes se percibía movimiento intenso en los alrededores del nosocomio, aunque el funcionamiento interno se mantuvo dentro de los parámetros habituales. “Estamos cubiertos con todos los insumos y profesionales. Es el número normal con el que trabajamos“, afirmó.
La jefa de guardia, por su parte, precisó que durante la jornada se atendieron alrededor de 100 pacientes, cifra que calificó como “más o menos lo habitual” y sin un aumento marcado respecto a días corrientes. Entre las patologías más frecuentes mencionó politraumatismos, urgencias neurológicas y pacientes clínicos. Si bien admitió la presencia de casos graves, subrayó que no se registraron situaciones “explosivas ni casos llamativamente severos“.
Ambos profesionales advirtieron sobre la persistencia de conductas de riesgo que repercuten en la demanda asistencial. Sánchez Rueda señaló dos picos de incidentes: el viernes por la noche y el sábado de madrugada, con participación de conductores bajo los efectos del alcohol y motociclistas sin casco. “Los accidentes en moto sin casco no faltan, especialmente durante las madrugadas“, comentó.
Sardón insistió en la necesidad de impulsar campañas de concientización: “Subirse a la moto implica usar casco, llevar un solo acompañante y utilizar protección adecuada. El casco en el codo no sirve. Y no se puede conducir después de tomar alcohol“. Además, advirtió sobre un incremento en los siniestros que involucran bicicletas.
En perspectiva estacional, el director anticipó que el establecimiento ya se prepara bajo las normativas del Ministerio de Salud de la provincia para enfrentar las afecciones típicas del verano, como deshidratación y dengue. También fue consultado acerca del aumento de casos de sífilis en el país y la caída en las coberturas de vacunación; señaló que esos fenómenos se observan fundamentalmente en centros de atención primaria y maternidades y reiteró el llamado a la prevención: “La vacunación y las medidas de atención primaria siguen siendo fundamentales“.
En síntesis, el Hospital Padilla afrontó el receso con una demanda acorde a su promedio operativo, sin desbordes, aunque con la persistencia de conductas de riesgo que mantienen la ocupación de la guardia. Los responsables del servicio destacaron la disponibilidad de recursos y la importancia de medidas preventivas para reducir la frecuencia y gravedad de los accidentes.
