Argentina volvió a quedar entre los países más complejos del mundo para invertir y operar comercialmente, según el Global Business Complexity Index (GBCI) elaborado por TMF Group.

En su edición 2026, el país escaló del puesto 11 al 9 dentro del ranking global que analiza 81 jurisdicciones y evalúa factores vinculados a impuestos, regulaciones legales y normas laborales.

El informe señala que las empresas continúan enfrentando fuertes barreras estructurales, cambios regulatorios frecuentes y una elevada carga administrativa. Para elaborar el ranking, TMF Group analiza 292 indicadores que miden el nivel de dificultad para cumplir con las normas y sostener operaciones comerciales en cada país. En América Latina, Argentina integra el grupo de las economías más complejas junto con Brasil, México, Colombia, Bolivia y Perú.

El reporte también advierte sobre el impacto del contexto internacional, marcado por la inestabilidad geopolítica, el aumento del proteccionismo y la incertidumbre regulatoria. Según la consultora, muchas compañías debieron adoptar medidas defensivas para sostener su actividad, como reducción de personal, cierre de oficinas y congelamiento de contrataciones. Además, el avance de la digitalización convive en algunos países con procesos burocráticos tradicionales que terminan generando más exigencias administrativas.

Pese al diagnóstico negativo, TMF Group destacó que Argentina atraviesa un proceso de transformación económica impulsado por medidas de desregulación, apertura cambiaria y reducción del gasto público. Desde la consultora consideraron que, si se consolida la baja de la inflación y avanzan las reformas estructurales, el país podría mejorar su atractivo para las inversiones en los próximos años y convertirse en una oportunidad estratégica para empresas internacionales.