El fallecimiento de Ernesto Cherquis Bialo dejó un profundo vacío en el periodismo deportivo argentino. Durante más de seis décadas, su voz y su pluma marcaron una época, combinando sensibilidad, rigor y pasión por el fútbol y otros deportes.

Reconocido por su estilo único y su capacidad de contar historias humanas detrás de cada partido, Cherquis Bialo se ganó el respeto y la admiración de colegas, jugadores y clubes por igual, convirtiéndose en un referente indiscutido de la profesión.

Las redes sociales se llenaron de mensajes de despedida y recuerdo de figuras del deporte y del periodismo. Colegas como Néstor Centra, Marcelo Tinelli y Pablo Giralt destacaron su legado, mientras clubes como San Lorenzo y medios históricos como El Gráfico resaltaron su contribución invaluable a la crónica deportiva argentina. Todos coincidieron en un punto: Cherquis Bialo no solo informaba, sino que enseñaba y emocionaba con cada palabra, dejando una huella imborrable en quienes compartieron su camino profesional.

Entre anécdotas, memorias y homenajes, periodistas como Martín Liberman, Leonardo Gentili y Gustavo Cima resaltaron su generosidad y el ejemplo que significó para varias generaciones de comunicadores. Su estilo irrepetible y su compromiso con la profesión transformaron a muchos jóvenes en narradores más humanos y apasionados. La tristeza por su partida se mezcla con gratitud: el periodismo y el fútbol despiden a un maestro que seguirá vivo en sus enseñanzas y en cada crónica que inspire.