La llamada Ley Hojarasca, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger, logró dictamen de mayoría con 35 firmas en un plenario de comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General.
Sin embargo, el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, aún no consigue fijar una fecha para llevar el proyecto al recinto, en medio de dificultades para ordenar la agenda legislativa.

El dictamen incorporó varios cambios respecto de la propuesta original. Entre ellos, se decidió no eliminar beneficios para legisladores, como el financiamiento del Círculo de Legisladores y el uso de obleas para circulación vehicular. Además, cooperativas y mutuales lograron mantener exenciones impositivas, mientras que la Federación Argentina de Municipios continuará recibiendo financiamiento público, con la posibilidad de sumar aportes privados.
También se introdujeron modificaciones en materia de transparencia: si bien se mantienen los convenios de transferencias tecnológicas, ya no será obligatorio publicar esas operaciones. Desde el oficialismo, el secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, defendió la iniciativa al señalar la necesidad de ordenar el marco normativo y reducir la superposición de leyes que genera conflictos judiciales.
A pesar del respaldo de bloques aliados como el PRO y la UCR, el oficialismo no logra reunir los apoyos necesarios para habilitar una sesión. En este contexto político, marcado por tensiones internas y cuestionamientos al Gobierno, varios legisladores evitan avanzar con el tratamiento. Así, aunque el proyecto ya cuenta con dictamen favorable, su llegada al recinto permanece sin fecha definida.
