El Presidente Javier Milei culminó su gira por Israel este jueves con una actividad fuera de protocolo: terminó bailando con un grupo de rabinos en el Muro de los Lamentos.

El mandatario terminó así una gira de tres días por Israel para viajar este viernes a Italia, donde continuará con una agenda política pero también religiosa. Además de una reunión con la primera ministra Giorgia Meloni, será recibido en los próximos días por el Papa Francisco.

Milei concluyó anoche su reunión con los familiares de los secuestrados por el grupo terrorista Hamas, y de manera imprevista se desvió del camino hacia el hotel King David para enfilar rumbo al Muro de los Lamentos. El presidente quería rezar por última vez frente al Kotel y trató pasar como un creyente más en la histórica ciudadela de Jerusalén.

El jefe de Estado llegó al Muro junto al rabino Shimon Axel Wahnish, embajador designado en Israel; el rabino Simón Jacobson, un miembro clave del movimiento Lubavitch; Richard Kaufman, guía de turismo en Israel, y el rabino Pinjas Sudry. Los cinco rezaron en paz, y cuando se encaminaban hasta los autos oficiales, Milei fue descubierto por un puñado de rabinos.

Y al instante, inició una inédita y espontánea fiesta judía: no es habitual que un jefe de Estado sea levantado en andas, mientras se canta frente al Muro de los Lamentos, la historia que cuenta cómo el Rey David derrotó a Goliath.

Cerca del mediodía en Jerusalén (cinco horas menos en la Argentina), Milei partirá en un vuelo comercial hacia la capital italiana. Será la última etapa de su gira por Medio Oriente y Europa antes de regresar a Buenos Aires, adonde van in crescendo las diferencias políticas entre la Casa Rosada y la oposición.