El reciente acuerdo paritario de los trabajadores legislativos, que establece un aumento salarial acumulado del 6,6% entre junio y agosto, impactará de manera automática en las dietas de los senadores nacionales. Como consecuencia, los haberes de los integrantes de la Cámara alta pasarán a rondar los 12 millones de pesos, debido al mecanismo de actualización vigente desde 2024.

La norma que vincula las dietas de los senadores con los aumentos salariales del personal legislativo continúa en vigencia y, por el momento, no existe consenso para derogarla. Ante esta situación, la única alternativa para evitar el incremento es que cada legislador renuncie voluntariamente al aumento o done ese monto.
Varios senadores de La Libertad Avanza, el PRO y la UCR ya manifestaron su rechazo a la suba. Entre ellos, Luis Juez confirmó que solicitará mantener congelada su dieta, mientras que Carolina Losada informó que presentó una nota para renunciar a todos los aumentos correspondientes a este año. Desde el bloque radical también ratificaron que no aceptarán el incremento.
El aumento salarial fue acordado entre las autoridades del Congreso y los gremios APL, ATE y UPCN, que además reclamaron revisar la situación de las categorías más bajas y cuestionaron el otorgamiento de adicionales fuera de la negociación paritaria oficial.
El sistema de actualización automática fue aprobado por el Senado en abril de 2024. La resolución establece que las dietas están compuestas por módulos que aumentan cada vez que se actualizan los salarios de los empleados legislativos. Además, incorporó una decimotercera dieta anual como compensación del aguinaldo.
A diferencia del Senado, la Cámara de Diputados no aplica este mecanismo de enganche. Allí, las dietas dependen de una decisión de la Presidencia de la Cámara. Actualmente, los diputados nacionales perciben una remuneración bruta cercana a los 7 millones de pesos, aproximadamente un 40% menos que la de los senadores.
