A poco más de un año de su divorcio de Ben AffleckJennifer Lopez habló sobre esta ruptura que, por segunda vez, volvió a conmocionar al público. Mientras se encuentra en plena promoción de su film El beso de la mujer araña, la actriz y cantante reveló cómo este proyecto (que compartió con su ex) fue clave para entender que su matrimonio se estaba desmoronando y tomar la decisión de ponerle punto final.

Su historia de amor podría ser la trama de cualquier guion cinematográfico. Luego de casi dos décadas separados, la intérprete y uno de los galanes más populares de Hollywood volvían a reencontrarse para darse una segunda oportunidad… Y esta vez llegaron al altar. Sin embargo, esta segunda vuelta tampoco prosperó y la pareja se separó en agosto de 2024. Si bien desde entonces se tejieron un montón de especulaciones sobre qué podría haber motivado la ruptura esta vez, ellos nunca hablaron al respecto. Al menos hasta hace unas horas, cuando JLo abrió su corazón e hizo algunas confesiones inesperadas sobre lo que significó esta separación en su vida.

Lejos de sentirla como un fracaso sentimental, la artista de raíces latinas aseguró que separarse de Affleck fue “lo mejor” que le “ha pasado en la vida”. Sus declaraciones, que tomaron por sorpresa a más de uno, surgieron en medio de una entrevista con CBS News Sunday Mornings, donde había sido invitada para promocionar su nueva película, de la cual su exmarido es productor ejecutivo. Ante la mirada atónita del entrevistador, Lopez explicó por qué ve su divorcio como algo positivo: “Porque me cambió… No me cambió, me ayudó a crecer de una manera que necesitaba crecer”, se retractó.

Según sus dichos, El beso de la mujer araña fue una experiencia desafiante y reveladora” que la ayudó a tomar una decisión que en otro momento veía imposible. Si bien durante el rodaje de este film -que llega a todos los cines la próxima semana- la pareja estaba casada aún, los problemas matrimoniales iban en ascenso. “Fue un momento muy difícil”, confesó quien encontró en el set “un refugio”. “Era difícil no pensar en nada. Fue como el mejor y el peor de los momentos, en cierto modo, porque cada momento en el set, cada momento que interpretaba este papel, era tan feliz. Y luego, en casa, no era tan bueno. Y me preguntaba: ‘¿Cómo puedo conciliar esto?’. Pero uno sale adelante”, advirtió.