La ciencia indica que cada persona necesita un tiempo diferente según su edad, biología y estilo de vida. Cómo identificar cuántas horas de sueño son realmente necesarias en cada caso y cuáles son las claves para alcanzar un descanso reparador
La cantidad ideal de horas de sueño no responde a una cifra universal, sino que varía según factores biológicos, culturales y personales. Aunque la recomendación más aceptada sugiere que los adultos deben dormir entre siete y nueve horas por noche, lo más importante es mantener tanto la calidad como la regularidad del descanso para preservar la salud física y mental.
La American Heart Association incluyó al sueño adecuado dentro de los ocho hábitos fundamentales para proteger la salud cardiovascular, situándolo en el mismo nivel de importancia que una alimentación equilibrada y el ejercicio físico. Dormir entre siete y nueve horas por noche, según la entidad y diversos especialistas, ayuda a reducir los riesgos de obesidad, hipertensión, accidentes cerebrovasculares e infartos agudos de miocardio. Además, descansar el tiempo indicado refuerza el sistema inmunológico y contribuye al equilibrio de las hormonas que regulan el apetito, el estrés y otras funciones clave del organismo.
Como se ve, cumplir con las horas recomendadas ayuda a controlar el apetito y el estrés. Además, el sueño reparador también mejora el estado de ánimo, la concentración y el rendimiento cognitivo.
No basta con acumular horas en la cama: la calidad del sueño, especialmente la cantidad de sueño profundo, resulta decisiva. En la fase de sueño profundo, o N3, el cuerpo fortalece el sistema inmunológico, consolida recuerdos y produce hormonas esenciales. La falta de este descanso reparador se asocia con mayor riesgo de sobrepeso, alteraciones emocionales y menor rendimiento cognitivo. Dormir más horas no compensa el déficit de sueño profundo, solo el descanso de calidad permite recuperar el equilibrio.
“El cuerpo prioriza el trabajo más importante apenas nos dormimos”, señalan expertos como Roger Washington, director médico de Sleep to Live Well Foundation.
Especialistas indican que las señales más confiables para detectar falta de sueño profundo son:
- La fatiga al despertar
- La dependencia de la cafeína
- Cambios en el apetito
- Alteraciones en el ánimo
- Problemas de memoria o concentración.
Si estos síntomas persisten, consultar a un especialista resulta fundamental.
Cómo saber cuánto sueño necesita cada persona
La cantidad de sueño requerida no es igual para todos.
El doctor Tony Cunningham, psicólogo clínico y director del Centro para el Sueño y la Cognición de Boston, lo explicó así: “Eso significa que no todas las personas del planeta necesitan ocho horas de sueño”. “Hay personas que realmente solo necesitan cinco o seis horas, como si su biología y fisiología solo les permitieran, en condiciones óptimas, dormir de cinco a seis horas”, destacó.
Si bien el promedio recomendado es útil, existen personas que, por su biología, requieren solo cinco o seis horas, mientras que otras pueden necesitar hasta once para sentirse descansadas. Estudios indican que los llamados “dormidores cortos”, que representan alrededor del 5% de la población, pueden dormir cinco horas y rendir plenamente durante el día. Por el contrario, quienes necesitan más de nueve horas para alcanzar ese mismo bienestar deben respetar sus necesidades individuales.
La edad es determinante: niños y adolescentes requieren más horas de sueño, mientras que los adultos mayores pueden experimentar cambios en la duración y la calidad del descanso.
