El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su país llevó adelante un “ataque a gran escala” contra Venezuela y aseguró que el mandatario Nicolás Maduro fue capturado y trasladado en avión fuera del país junto a su esposa, Cilia Flores. El anuncio fue realizado a través de un mensaje en su red Truth Social, donde sostuvo que la operación se ejecutó con éxito y en coordinación con fuerzas del orden estadounidenses. Trump adelantó que brindaría más detalles en una conferencia de prensa desde Mar-a-Lago y calificó el operativo como “brillante”, aunque hasta el momento no hubo confirmaciones oficiales por parte del gobierno venezolano ni de organismos internacionales.

Las declaraciones del mandatario estadounidense se produjeron luego de una serie de fuertes explosiones registradas durante la madrugada en Caracas y otras zonas cercanas. Vecinos y usuarios en redes sociales difundieron videos que mostraban columnas de humo, sobrevuelos de aviones y helicópteros militares, además de cortes de energía eléctrica en distintos puntos de la capital. También se reportaron presuntos ataques aéreos en instalaciones militares clave como Fuerte Tiuna y la base aérea de La Carlota, mientras numerosos vehículos intentaban abandonar las áreas afectadas en medio de un clima de máxima tensión.

Testimonios de residentes describieron una noche marcada por detonaciones constantes y sonidos de disparos, lo que generó pánico entre la población. Personas que viven en barrios cercanos a complejos militares relataron que las explosiones comenzaron alrededor de las dos de la madrugada y se repitieron en intervalos, provocando vibraciones en viviendas y obligando a muchos a refugiarse. En otras zonas, como La Guaira, también se informaron estallidos y apagones, lo que reforzó la percepción de una escalada sin precedentes en el conflicto.

Por su parte, el régimen de Nicolás Maduro denunció lo ocurrido como una “agresión militar gravísima” por parte de Estados Unidos, declaró el estado de excepción y llamó a la movilización popular. En un comunicado oficial, acusó a Washington de violar la soberanía venezolana y los principios de la Carta de las Naciones Unidas, advirtiendo sobre el riesgo para la estabilidad regional. En paralelo, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, ordenó el despliegue de fuerzas militares en la frontera y calificó los hechos como una amenaza para América Latina, alertando sobre una posible crisis humanitaria derivada del conflicto.