Una histórica tormenta invernal azota a gran parte de Estados Unidos y ya dejó al menos 11 personas muertas, más de un millón de hogares sin electricidad y severas complicaciones en el transporte. El fenómeno, impulsado por una masa de aire ártico proveniente de Canadá, fue calificado por el Servicio Nacional de Meteorología como uno de los peores episodios de frío extremo de las últimas décadas, con nevadas intensas, acumulaciones de hielo y riesgos “catastróficos”. En total, 20 estados y Washington D.C. declararon el estado de emergencia.
Las bajas temperaturas provocaron muertes por hipotermia en estados como Luisiana, Texas y Tennessee, mientras que en Nueva York se hallaron cinco personas sin vida al aire libre, varias de ellas en situación de calle. Al mismo tiempo, los apagones golpearon con fuerza al sur del país, especialmente en Tennessee, Misisipi y Luisiana, donde cientos de miles de usuarios continuaban sin suministro eléctrico en medio de un frío inusual que podría batir récords.
El temporal también paralizó gran parte del sistema de transporte: más de 15.000 vuelos fueron cancelados o demorados durante el fin de semana, en el peor registro desde la pandemia, y numerosas rutas fueron cerradas para facilitar tareas de despeje. Ciudades como Filadelfia, Nueva York, Boston y Washington quedaron cubiertas de nieve, mientras supermercados registraron desabastecimiento ante la magnitud del fenómeno, que podría extenderse durante varios días más.
