Este lunes al mediodía se desarrollará la primera audiencia virtual entre la empresa Fate, el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) y la Secretaría de Trabajo, en el marco de la conciliación obligatoria dictada por 15 días tras el anuncio de cierre de la planta y el despido de 920 trabajadores.
La medida oficial ordena retrotraer la situación laboral al estado previo al conflicto, por lo que las cesantías quedaron suspendidas mientras dure la instancia administrativa y la compañía debe garantizar tareas en forma habitual.

Desde la empresa confirmaron que cumplirán con lo dispuesto por la autoridad laboral, aunque condicionaron cualquier eventual reapertura plena a la verificación de “condiciones técnicas y de seguridad imprescindibles” dentro del predio. En los hechos, si bien las indemnizaciones previstas tras el anuncio de cierre no se concretaron por la intervención estatal, la producción no se retomará de inmediato. Si la conciliación se extendiera, el esquema actual se mantendría hasta la finalización del proceso.
La crisis de Fate no es nueva. Según la propia compañía, el deterioro comenzó en 2019 con una reducción de 450 puestos y se profundizó en los años siguientes. En 2024 solicitó un Procedimiento Preventivo de Crisis, en un contexto de caída de ventas, pérdida de mercados externos y fuertes pérdidas económicas. La firma atribuyó su situación a problemas de competitividad, presión impositiva, restricciones cambiarias y conflictividad gremial. Tras el anuncio de cierre, el conflicto escaló con protestas dentro y fuera de la planta de San Fernando, hasta que la Justicia ordenó el desalojo de las instalaciones.
