A más de un año de las próximas elecciones, la interna entre Victoria Villarruel y Javier Milei dejó de ser un murmullo para convertirse en un dato político que en la Casa Rosada ya dan por descontado.
Las recientes declaraciones de la vicepresidenta, con críticas implícitas al modelo de apertura comercial del Gobierno, fueron leídas en Balcarce 50 como un “blanqueo” de su distanciamiento. Lejos de preocuparse, en el oficialismo celebran que marque diferencias y aseguran que su eventual candidatura no afectaría el núcleo duro libertario. Incluso, sostienen que su ciclo político dentro del espacio está terminado y que su salida definitiva es solo cuestión de tiempo.

En ese contexto, comienzan a sonar nombres para integrar una eventual fórmula presidencial en 2027. La senadora Patricia Bullrich y el jefe de Gabinete Manuel Adorni aparecen entre las alternativas que circulan en el oficialismo. Bullrich, que asumió un rol clave en el Senado como contrapeso político de Villarruel, evita definiciones pero no descarta ningún escenario. En el entorno de Adorni, en tanto, relativizan las versiones aunque admiten que una postulación dependería exclusivamente de la decisión presidencial. Con una Libertad Avanza fortalecida en el Congreso y mayor alineamiento interno tras los cambios en el Gabinete, el Gobierno se mueve en un clima más ordenado que meses atrás.
En paralelo, otros dirigentes empiezan a ser mencionados para disputas locales. El nombre de Daniel Scioli circuló como posible candidato a intendente de General Pueyrredón, con eje en Mar del Plata, aunque su entorno lo desmiente y asegura que no planea radicarse allí. En ese distrito ya trabajan en sus propias construcciones los diputados Juliana Santillán y Alejandro Carrancio. Por ahora, las versiones son prematuras, pero reflejan que, aun lejos del calendario electoral, el oficialismo ya empezó a diseñar el mapa de poder que buscará consolidar en la próxima contienda presidencial.
