Efectivos de la Policía Federal Argentina detuvieron a 12 activistas de Greenpeace que protestaban en la escalinata del Congreso contra la reforma de la Ley de Glaciares que el oficialismo busca aprobar en el Senado.

Los manifestantes saltaron la reja del Palacio Legislativo y realizaron una puesta en escena sentados en inodoros, en señal de rechazo al proyecto. Durante el operativo también fue arrestado un camarógrafo, que resultó herido.

La ley vigente, sancionada en 2010, prohíbe actividades extractivas en glaciares y en el ambiente periglacial, al considerarlos reservas estratégicas de agua dulce. El dictamen impulsado por el oficialismo mantiene la estructura original, aunque incorpora cambios en los artículos 6 y 7, que establecen que las actividades no deberán generar daños ambientales según la Ley General del Ambiente 25.675 y que las evaluaciones deberán cumplir con el Régimen de Gestión Ambiental del Agua 25.688, incluyendo controles sobre la calidad y cantidad del caudal afectado.

El Gobierno busca priorizar el desarrollo de actividades productivas como la minería y la explotación hidrocarburífera en provincias como Mendoza, San Juan, Catamarca, Jujuy y Salta, habilitando proyectos en zonas glaciares que no sean consideradas hídricamente relevantes. La reforma delega en las provincias la determinación de esa relevancia y el análisis de los estudios de impacto ambiental. Desde Greenpeace advirtieron que la iniciativa implicaría un “retroceso peligroso” en materia de seguridad hídrica y comprometería el acceso al agua de millones de personas, además de afectar compromisos ambientales asumidos por el país.