Con la actividad parlamentaria ya en marcha, el presidente Javier Milei define el envío al Congreso de un paquete de cerca de 90 reformas elaboradas por los ministerios, que se suman a los proyectos impulsados por el Consejo de Mayo y a las iniciativas pendientes de 2025.
En paralelo, el Senado giró a Diputados la modificación de la Ley de Glaciares, uno de los primeros debates previstos en este período ordinario. Mientras tanto, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomará desde el 15 de marzo su ronda de negociaciones con gobernadores para garantizar respaldo político.

El menú legislativo incluye ejes estructurales: Ley de Libertad Educativa y nuevo financiamiento universitario; un Compromiso Nacional para la Estabilidad Fiscal y Monetaria que busca blindar el equilibrio de las cuentas públicas; y reformas política y penal, con cambios en la boleta única, el financiamiento partidario y el endurecimiento de penas. El Consejo de Mayo —que tuvo entre sus figuras a Guillermo Francos, Manuel Adorni y Federico Sturzenegger— aportó parte de estas iniciativas, junto a representantes del Congreso, las provincias, empresarios y gremios.
En el plano económico, el Gobierno avanza en la adecuación normativa del acuerdo con Estados Unidos, con prioridad en la adhesión al Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT) antes del 30 de abril, además de cambios en el Código Aduanero y la Ley de Minería. También se trabaja con el ministro de Economía, Luis Caputo, en una reforma tributaria integral. La agenda se completa con la transformación del sistema judicial —incluido el juicio por jurados en el fuero federal— y un nuevo Código Penal de más de 900 artículos que promete reconfigurar el mapa normativo en materia de delitos y corrupción.
