La NASA dio un paso clave hacia el regreso tripulado a la órbita lunar al trasladar el cohete Space Launch System y la cápsula Orion a la plataforma 39B del Centro Espacial Kennedy.
La operación, que demandó 11 horas de recorrido a muy baja velocidad, marca el inicio de la fase final de preparación para el lanzamiento de la misión Artemis II, previsto a partir del 1 de abril dentro de una ventana que se extiende hasta el día 6.

Con el sistema ya instalado, los equipos técnicos avanzan en las pruebas previas al despegue, mientras la tripulación —integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen— permanece en cuarentena en Houston para garantizar condiciones óptimas de salud antes del vuelo. En los próximos días viajarán a Florida para completar las etapas finales de la cuenta regresiva.
La misión prevé un vuelo de diez días alrededor de la Luna y tiene como objetivo validar los sistemas de navegación y soporte vital en el espacio profundo. Su éxito es clave dentro del programa Artemis, que busca establecer una presencia sostenida en el entorno lunar y sentar las bases para futuras misiones tripuladas hacia Marte en la próxima década.
