El único hospital de Argentina dedicado exclusivamente a la atención de niños con desnutrición severa permanece cerrado desde hace seis meses por falta de financiamiento.

Ubicado en Las Heras, Mendoza, el Centro de Recuperación Nutricional Santa Teresa de Calcuta —impulsado por la fundación Conin— debió suspender sus actividades pese a contar con instalaciones modernas y completamente equipadas. Su director, el médico Abel Albino, advirtió que no puede afrontar el pago de salarios y pidió a los 75 trabajadores que dejen de asistir hasta que se resuelva la crisis.

El establecimiento, que durante 25 años atendió a miles de pacientes derivados de todo el país, estaba preparado para internaciones de aproximadamente 45 días, con un enfoque integral que incluía a las madres. Según Albino, los niños desnutridos requieren un tratamiento específico y no pueden ser atendidos en hospitales generales debido a su estado inmunodeprimido. En ese sentido, remarcó que la institución logró resultados excepcionales, con una tasa de mortalidad mínima en comparación con estándares internacionales.

El cierre se produjo tras la caída de los principales aportes privados que sostenían el funcionamiento del hospital. Frente a esta situación, la fundación lanzó una campaña para sumar al menos 1.500 socios que aporten desde $6.000 mensuales para reabrir sus puertas. En un contexto de creciente inseguridad alimentaria —que afecta a uno de cada cuatro hogares en Mendoza—, desde la institución advierten que la reapertura es urgente para garantizar la atención de casos graves que continúan registrándose en todo el país.