La CGT reunirá este jueves a su Consejo Directivo en la sede de Azopardo, en un contexto de creciente tensión con el Gobierno.
Durante el encuentro, analizarán la posibilidad de convocar a una marcha el 30 de abril, en la previa del Día del Trabajador, como forma de expresar críticas al rumbo económico y a la reforma laboral impulsada por la gestión de Javier Milei.

Además, la central obrera evaluará la situación judicial de los amparos que frenaron parcialmente la reforma laboral y definirá cómo շարունակar su estrategia en ese frente. También se debatirá el estado de las paritarias, en medio de una inflación persistente que complica las negociaciones salariales.
El análisis incluirá la preocupación por la situación económica general, especialmente en sectores como el transporte, donde el aumento de los combustibles y la reducción de servicios generan incertidumbre laboral. En este escenario, la CGT busca equilibrar la protesta con la negociación, mientras distintos sectores internos presionan por posturas más firmes frente al Gobiern
