Las ventas minoristas de las pymes volvieron a caer en marzo y ya acumulan 11 meses consecutivos en baja, según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa.
La retracción fue del 0,6% interanual y del 0,4% respecto de febrero, lo que llevó a una caída acumulada del 3,6% en el primer trimestre. El informe reflejó además un deterioro en la situación de los comercios: más del 42% de los empresarios aseguró que su actividad empeoró frente al año pasado.

El análisis por rubros mostró una contracción generalizada, con cinco de siete sectores en baja. Las mayores caídas se registraron en perfumería (-9,8%) y en bazar, decoración y muebles (-8,3%), impulsadas por un consumo más selectivo que prioriza bienes esenciales. También descendieron alimentos y bebidas, mientras que solo ferretería y farmacia lograron crecer, sostenidas por gastos vinculados al hogar y la salud.
En este contexto, las expectativas se mantienen moderadas y predomina la cautela. Casi seis de cada diez comerciantes consideran que no es un buen momento para invertir, afectados por el aumento de costos y la caída de la rentabilidad. El financiamiento con tarjetas y promociones se vuelve clave para sostener las ventas, mientras crece la adopción de canales digitales como complemento de los locales físicos.
