El aumento de la morosidad en los créditos al consumo golpeó con fuerza la rentabilidad del sistema financiero durante el segundo semestre de 2025 y la tendencia se mantendría en 2026.
Según un informe de la consultora CML&A, la rentabilidad sobre el capital (ROE) cayó del 11% en la segunda mitad de 2024 al 4% en el mismo período de 2025, reflejando el deterioro en la capacidad de pago de los tomadores de préstamos. El impacto fue mayor en los bancos privados, mientras que los públicos resistieron mejor gracias al fondeo estable proveniente de cuentas sueldo y depósitos estatales.

El reporte, que analizó 73 entidades, señaló que el 40% registró ROE real negativo, especialmente entre bancos privados mayoristas y minoristas, incluyendo varias entidades digitales que continúan con resultados deficitarios. En contraste, se destacaron compañías financieras vinculadas a automotrices, que operan con préstamos prendarios y mostraron una rentabilidad creciente, con ROE del 39%. Entre las entidades con mejor desempeño figuraron Naranja, PSA, Rombo y Fiat, mientras que Ualá Bank, Columbia y otras financieras digitales estuvieron entre las más afectadas.
La diferencia de resultados se explica en gran parte por el nivel de mora: mientras el promedio del sistema ronda el 8,2%, en los bancos privados minoristas la cartera irregular trepa al 16,8%. Además, el informe advierte que la cartera con atrasos superiores a 30 días se triplicó en un año, elevando la incobrabilidad y reduciendo el margen financiero. Para los analistas, la morosidad solo podría moderarse si crece el crédito o se acelera la refinanciación, pero en el primer trimestre de 2026 no se observaron señales claras de recuperación en ninguno de esos frentes.
