El Senado avanza hacia una posible sesión a fines de abril tras la firma del dictamen que avala la continuidad del juez Carlos Mahiques por cinco años.

Sin embargo, la agenda legislativa volvió a tensionarse por el tratamiento del proyecto sobre falsas denuncias impulsado por Carolina Losada. Aunque la iniciativa obtuvo un amplio respaldo en comisión, distintos sectores dialoguistas comenzaron a expresar reparos sobre su redacción y contenido.

El proyecto propone penas de entre uno y tres años de prisión para quienes realicen denuncias falsas, con agravantes que elevan las condenas hasta seis años en casos vinculados a violencia de género, familiar o delitos sexuales. También contempla sanciones más severas para testigos o peritos que incurran en falso testimonio. Pese al respaldo inicial de legisladores de distintos espacios, crecen las críticas internas que califican al texto como “apresurado” y “poco sólido”, e incluso sugieren incorporarlo al futuro Código Penal en lugar de tratarlo de forma independiente.

El principal obstáculo radica en la falta de consenso dentro de bloques aliados, lo que pone en duda la cantidad de votos necesarios para su aprobación en el recinto. A esto se suma el rechazo anticipado del interbloque opositor conducido por José Mayans. En este contexto, el oficialismo deberá recalcular su estrategia legislativa, en medio de incertidumbre sobre la sesión prevista y a la espera de definiciones del Gobierno sobre otros proyectos clave, como la ley de propiedad privada.