Tía Maruca dejará de producir sus galletitas en su planta de Albardón, en la provincia de San Juan, aunque la marca continuará en el mercado mediante un esquema de tercerización.
La empresa decidió delegar la fabricación a terceros bajo el sistema “a façón”, tras el ingreso de un nuevo inversor.

La planta no cerrará, sino que seguirá operativa con un nuevo modelo productivo enfocado en elaborar productos para otras compañías del sector alimenticio. Este cambio permitió sostener la actividad industrial y avanzar en la regularización de deudas con los trabajadores, incluyendo salarios atrasados y aguinaldos.
Desde el gobierno provincial aclararon que no habrá cierre definitivo y que los más de 290 empleados continúan trabajando con mejoras en su situación laboral. Además, el establecimiento seguirá produciendo para distintas marcas, manteniendo su rol dentro de la industria local.
La decisión se enmarca en un proceso de reestructuración de la empresa, que arrastra dificultades financieras desde hace años. Entre los antecedentes recientes figuran el cierre de su planta en Chascomús en 2025 y la incorporación del grupo Argensun Foods como socio, en una estrategia que ahora se profundiza con la tercerización de la producción.
