El peronismo se encamina a rechazar la eliminación de las PASO propuesta por el Gobierno dentro de la reforma política enviada al Congreso.

Considera que las primarias son una herramienta clave para definir candidaturas en un escenario de fragmentación interna y evitar decisiones cerradas.

Aunque existe una postura mayoritaria en defensa de las PASO, dentro del espacio admiten que podrían discutirse modificaciones o incluso una suspensión temporal, pero marcan una diferencia clara con su eliminación total. Dirigentes coinciden en que este mecanismo permite ampliar la participación y ordenar la competencia interna.

El sistema de primarias fue incorporado en 2009 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, con el objetivo de fortalecer la vida interna de los partidos. Si bien el peronismo lo impulsó, durante años evitó utilizarlo para definir candidaturas presidenciales, algo que recién ocurrió en 2023 con la competencia entre Sergio Massa y Juan Grabois.

En distintos sectores del peronismo —incluidos el kirchnerismo, el massismo y el espacio de Miguel Ángel Pichetto— coinciden en la necesidad de mantener las PASO como herramienta para legitimar candidaturas. Incluso plantean que, ante la falta de consensos, será necesario recurrir a internas para evitar rupturas y sostener la unidad del espacio.