Inter Miami CF empató 1-1 ante New England Revolution por la Major League Soccer en un partido que dejó sabor amargo.
El equipo de Florida no logró hacerse fuerte como local y desperdició la chance de alcanzar la cima de la Conferencia Este, quedando como escolta de Nashville SC.

El foco del encuentro estuvo en Lionel Messi, quien terminó visiblemente molesto. Tras el pitazo final, el capitán argentino se fue directo al vestuario luego de protagonizar un tenso cruce con el árbitro Rubiel Vázquez en los últimos minutos del partido.
Más allá del resultado, el presente del equipo genera preocupación, ya que Inter Miami continúa sin poder ganar en su estadio desde su inauguración. La falta de triunfos como local empieza a pesar en la tabla y en el ánimo del plantel en una etapa clave de la temporada.
En lo individual, Messi mantiene un buen rendimiento a sus 38 años, con siete goles en la temporada y una racha positiva sin derrotas. El argentino afronta los últimos partidos antes del parate por el Copa Mundial de la FIFA 2026, con el objetivo de llegar en forma tanto a los compromisos de su club como a la cita internacional con la selección argentina.
