Neuralink, la empresa de neurotecnología fundada por Elon Musk, presentó un robot quirúrgico diseñado para automatizar la colocación de implantes cerebrales en pacientes.

El objetivo es hacer más seguros, rápidos y precisos los procedimientos necesarios para instalar interfaces cerebro-computadora, una tecnología que busca conectar el cerebro humano con dispositivos digitales.

El nuevo sistema fue desarrollado para manipular los ultrafinos hilos de los implantes, que son más delgados que un cabello humano y requieren una precisión imposible de alcanzar manualmente. El robot utiliza cámaras y escáneres ópticos avanzados para navegar dentro del cerebro y evitar daños en el tejido, además de permitir cirugías menos invasivas y con menor riesgo de infección.

La automatización es una pieza clave en la estrategia de Neuralink para expandir el uso de esta tecnología a gran escala. La compañía proyecta pasar de las pruebas experimentales a una producción masiva de implantes, con la intención de reducir tiempos de espera y ampliar el acceso para pacientes con lesiones medulares y enfermedades neurológicas.

Hasta el momento, alrededor de 20 personas ya recibieron implantes de Neuralink y algunos pacientes lograron controlar computadoras, drones y brazos robóticos únicamente con señales cerebrales. Sin embargo, expertos advierten que todavía existen desafíos médicos importantes, especialmente relacionados con la durabilidad y compatibilidad de los implantes dentro del cerebro a largo plazo.