En el marco del Día Mundial de la Contraseña, especialistas en ciberseguridad advirtieron que las contraseñas tradicionales dejaron de ser una barrera efectiva frente a los ataques impulsados por inteligencia artificial.

El crecimiento de la ciberdelincuencia y el uso de herramientas automatizadas permiten que hackers accedan a cuentas y datos personales con mayor facilidad, muchas veces simplemente utilizando credenciales robadas.

Actualmente, gran parte del comercio ilegal de accesos digitales se mueve a través de canales privados de Telegram, donde se venden cuentas hackeadas, malware y datos personales. Según informes internacionales, una cuenta de Facebook puede costar unos 45 dólares en el mercado negro, mientras que accesos bancarios verificados superan los 1.000 dólares. Además, servicios de malware accesibles y económicos permiten robar millones de contraseñas de manera masiva.

El avance de la inteligencia artificial también potenció nuevas modalidades de phishing y estafas digitales. Herramientas de IA generan correos electrónicos más creíbles y personalizados, mientras que los audios y videollamadas con deepfake ya logran imitar voces y rostros casi sin diferencias perceptibles. A esto se suma el uso masivo de plataformas como ChatGPT, donde muchos empleados comparten información sensible sin controles adecuados, aumentando el riesgo de filtraciones de datos corporativos.

Frente a este escenario, los expertos recomiendan avanzar hacia sistemas de acceso sin contraseña, autenticación basada en identidad y monitoreo constante de amenazas digitales. También sugieren controlar el uso de herramientas de IA dentro de las empresas y reforzar la vigilancia sobre posibles filtraciones en la dark web. Según los especialistas, el futuro de la seguridad digital dependerá más de la verificación inteligente del comportamiento de los usuarios que de las contraseñas tradicionales.