A menos de dos semanas del inicio del Mundial, en el Congreso crece la incertidumbre sobre cómo impactará el torneo en la actividad legislativa.

Aunque por ahora no se percibe un fuerte clima mundialista, en los pasillos parlamentarios ya se debate si el ritmo de trabajo podrá sostenerse durante la competencia.

En este contexto, el Gobierno de Javier Milei busca acelerar el tratamiento de un paquete de proyectos recientemente enviados. Entre ellos se destacan la derogación de la ley de etiquetado frontal, una ley de Lobby, una iniciativa contra la ludopatía y el denominado “Súper RIGI”, considerado prioritario por el oficialismo para atraer grandes inversiones.

Sin embargo, el principal objetivo político sigue siendo la reforma electoral. La falta de consenso para eliminar las PASO mantiene trabada la discusión en el Senado, mientras el Ejecutivo evalúa alternativas como hacerlas optativas o volver a suspenderlas. Por ahora, legisladores de distintos espacios reconocen que las negociaciones aún están en una etapa inicial.

Pese a las dudas, la agenda formal continúa en marcha. Ya hay una sesión prevista en el Senado para tratar distintos temas, y desde el oficialismo aseguran que la actividad no se detendrá durante el Mundial. No obstante, en el Congreso admiten que históricamente el ritmo legislativo suele disminuir durante estos eventos.

En este escenario, algunos sectores ven en el Mundial una posible oportunidad política. Con la atención pública centrada en el fútbol, el Gobierno podría intentar destrabar acuerdos o avanzar con reformas sensibles. Mientras tanto, también surgen especulaciones sobre posibles movimientos internos, como cambios de gabinete, en medio de una agenda que buscará sostenerse pese al contexto.