El Gobierno reglamentó una parte clave de la Ley de Modernización Laboral mediante el Decreto 407/2026, con cambios que impactan en trabajadores, sindicatos y empresas.

La medida impulsa la renegociación de convenios colectivos vencidos, refuerza controles sobre las organizaciones sindicales y promueve la digitalización de distintos procesos laborales.

Uno de los ejes centrales es la actualización de convenios colectivos. La Secretaría de Trabajo deberá convocar en un plazo de 30 días a renegociar acuerdos vencidos o sin fecha clara de finalización, tomando como referencia el 31 de diciembre de 2026. El objetivo es modernizar condiciones laborales que en muchos casos llevan años sin revisión.

En materia sindical, el decreto establece límites más estrictos a los aportes y contribuciones, que no podrán superar los topes legales para ser homologados. Además, se refuerzan los controles sobre la representatividad, exigiendo a los sindicatos acreditar con mayor precisión la cantidad de afiliados y fijando nuevos requisitos para obtener o disputar la personería gremial.

También se introducen cambios en la tutela sindical. La protección a candidatos y representantes dependerá de su correcta formalización y del nivel de respaldo electoral, mientras que los empleadores podrán solicitar la suspensión de esta protección en situaciones excepcionales que afecten el funcionamiento de la empresa.

Por último, la reglamentación impulsa la digitalización de trámites laborales, como certificados médicos electrónicos y comunicaciones digitales, y redefine competencias en sectores como plataformas digitales y construcción. Además, transfiere registros laborales a ARCA y unifica el régimen de asignaciones familiares del trabajo agrario, en una estrategia que busca modernizar y simplificar el sistema laboral.