El Gobierno nacional pondrá en marcha uno de los principales cambios previstos en la Ley 27.802 de Modernización Laboral al intimar a empresas y sindicatos para que renegocien unos 150 convenios colectivos de trabajo que ya se encuentran vencidos.
La medida será impulsada por la Secretaría de Trabajo tras la reglamentación de la norma mediante el decreto 407.

El objetivo oficial es actualizar esos acuerdos para adecuarlos a las nuevas realidades productivas, tecnológicas y laborales. Entre los puntos que deberán revisarse figuran las condiciones de trabajo y las cláusulas vinculadas a cuotas solidarias y aportes pactados entre empleadores y organizaciones gremiales.
Desde el Gobierno sostienen que muchos convenios fueron negociados hace décadas y requieren una modernización que contribuya a la generación de empleo. Sin embargo, desde la CGT cuestionan la iniciativa y advierten que podría derivar en una precarización laboral y en una pérdida de derechos para los trabajadores.
La reforma también promueve una mayor descentralización de las negociaciones colectivas, otorgando más peso a los convenios celebrados a nivel de empresa o región. Según el oficialismo, esto permitirá adaptar salarios y condiciones laborales a las particularidades económicas de cada actividad o zona del país.
Otro de los cambios relevantes es la incorporación del denominado “salario dinámico”, un esquema que habilita la inclusión de componentes salariales variables vinculados al desempeño individual, la productividad o la situación económica de cada empresa. Para los gremios, este mecanismo podría abrir la puerta a negociaciones salariales menos favorables.
Además, la reglamentación facilita la creación de sindicatos de empresa al reducir los requisitos de afiliación necesarios para obtener representación. Mientras el Gobierno considera que estas modificaciones fomentarán una mayor competencia sindical y modernizarán el sistema laboral, las centrales obreras alertan sobre un posible debilitamiento de la estructura sindical tradicional.
