El presidente Javier Milei inició un viaje oficial a España que se extenderá por tres días. Durante su ausencia, la vicepresidenta Victoria Villarruel quedará formalmente a cargo del Poder Ejecutivo, tal como establece el procedimiento institucional.

Pese a asumir temporalmente la Presidencia, la relación entre Villarruel y la Casa Rosada continúa marcada por una fuerte distancia política. Desde el Gobierno sostienen que no existe comunicación fluida con la vicepresidenta, en medio de una creciente interna dentro del oficialismo.
Como consecuencia de este reemplazo institucional, Villarruel no podrá presidir la sesión prevista para este jueves en el Senado. La conducción del debate quedará en manos del presidente provisional de la Cámara alta, Bartolomé Abdala.
De esta manera, la vicepresidenta no tendrá participación directa en una sesión considerada clave, donde la oposición buscará avanzar con iniciativas para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, e incluso impulsar medidas más severas en su contra.
La discusión parlamentaria se da en un contexto de fuertes disputas políticas. En los últimos días, el oficialismo impulsó cambios en la interpretación reglamentaria para elevar las mayorías necesarias para habilitar el tratamiento de esos proyectos, complicando la estrategia opositora.
Villarruel, por su parte, ha mantenido una postura crítica hacia Adorni. Tras la difusión de información sobre su situación patrimonial, cuestionó públicamente sus explicaciones y volvió a expresar diferencias durante un acto por el Día de la Bandera en Rosario, donde consideró inapropiadas las manifestaciones de apoyo al funcionario.
