La ayuda humanitaria enviada por Argentina a Venezuela para asistir a las zonas afectadas por los devastadores terremotos ya llegó al país y comenzó a participar de las tareas de emergencia.

Un contingente de 26 efectivos del Ejército Argentino arribó a Caracas con la misión de colaborar en la búsqueda de personas desaparecidas y reforzar las operaciones de rescate.

La delegación está integrada por especialistas en búsqueda y salvamento, acompañados por perros especialmente entrenados para localizar sobrevivientes entre los escombros. Además, forman parte del operativo médicos emergentólogos, enfermeros y personal auxiliar, con el objetivo de brindar atención sanitaria inmediata a los damnificados.

El despliegue también incluye el envío de equipamiento médico, medicamentos y una ambulancia preparada para intervenir en situaciones de emergencia. La asistencia forma parte del operativo dispuesto por el Gobierno nacional para apoyar a Venezuela frente a las consecuencias del desastre natural.

Para garantizar el traslado del personal y de los insumos, se utilizaron un avión Embraer con capacidad para 40 pasajeros, un Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina y una aeronave de Aerolíneas Argentinas, que permitieron concretar el puente aéreo hacia el país caribeño.

Entre los elementos enviados se destacan dos plantas potabilizadoras de agua, 134 carpas, 48 kits de cocina, colchones, camillas y equipos de aire acondicionado, recursos destinados a mejorar las condiciones de alojamiento y asistencia de las familias afectadas por los sismos.

El Ministerio de Defensa informó que el contingente argentino arribó a Venezuela durante la madrugada del sábado y se convirtió en el primero enviado por el país para participar en las tareas internacionales de ayuda humanitaria. La misión es encabezada por el coronel Wissinger y fue recibida por el ministro del Poder Popular para la Defensa de Venezuela, Gustavo Enrique González López.

Las autoridades venezolanas asignaron al equipo argentino la ciudad de Caraballeda, en el estado de La Guaira, como zona de operaciones. Allí, los efectivos y los binomios conformados por los perros de rescate y sus guías ya comenzaron a trabajar en la búsqueda de sobrevivientes y en la asistencia a la población afectada por los terremotos.