La salida de Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete reconfigura el mapa de poder en la Casa Rosada y abre una nueva etapa dentro del Gobierno.

El actual ministro del Interior, Diego Santilli, asumirá el cargo el próximo martes y absorberá esa cartera bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete, en un esquema similar al que supo encabezar Guillermo Francos. En tanto, la Secretaría de Asuntos Estratégicos quedará a cargo de Ignacio Devitt.
Según trascendió, el presidente Javier Milei conocía desde antes de su viaje a España la decisión de Adorni de renunciar. Junto a Karina Milei aceptó su salida debido al desgaste personal y familiar que atravesaba el ahora exfuncionario, quien sostuvo en su carta de renuncia que dio un paso al costado para preservar a su familia. En el Gobierno, sin embargo, aseguran que el mandatario sigue convencido de su inocencia y atribuye su salida a una campaña impulsada por la oposición y sectores de la prensa.
La elección de Santilli fue definida por Milei y Karina luego de descartar otras alternativas como Sandra Pettovello, Federico Sturzenegger y Pablo Quirno. En la Casa Rosada destacan su perfil político, el vínculo que construyó con los gobernadores y la buena relación que mantiene con los hermanos Milei, además de ser una figura con capacidad para fortalecer el diálogo con distintos sectores.
Uno de los principales desafíos del nuevo jefe de Gabinete será recomponer la relación entre el Gobierno y el PRO, en un contexto de creciente tensión política. Al mismo tiempo, en el oficialismo no descartan nuevos cambios en el gabinete, mientras Karina Milei buscaría ampliar su influencia sobre áreas clave como la Secretaría Legal y Técnica.
En paralelo, el presidente reorganiza su agenda internacional. Existen dudas sobre su participación en la Cumbre del Mercosur en Paraguay, aunque sí viajará a Estados Unidos para participar de los festejos por el 250° aniversario de la independencia de ese país. En cambio, no asistiría a la tradicional conferencia de empresarios de Sun Valley.
Desde el entorno presidencial también señalan que Milei mantiene una particular cábala: ver los partidos de la Selección argentina desde la residencia de Olivos. Esa costumbre condicionó parte de su agenda de viajes y explica que postergue algunos desplazamientos internacionales para permanecer en el país durante compromisos deportivos y de fechas patrias como el 9 de Julio.
