La desaceleración de la inflación comenzó a dar señales de alivio para los trabajadores del sector privado registrado. Según un informe de la Fundación Capital, los salarios volvieron a crecer por encima de los precios durante el segundo trimestre de 2026, lo que permitió una recuperación parcial del poder adquisitivo tras varios meses de deterioro.

El relevamiento muestra que en abril los ingresos del empleo formal aumentaron un 4%, lo que representó una mejora real del 1,4% una vez descontada la inflación. Además, las paritarias del segundo trimestre acordaron incrementos promedio del 2,4% mensual, apenas por encima de la inflación estimada para ese período.
Aun así, la recuperación está lejos de ser completa. El estudio advierte que los salarios reales todavía se ubican alrededor de un 3% por debajo de los niveles de fines de 2025, por lo que el avance logrado en los últimos meses aún no alcanza para compensar la pérdida acumulada. Entre los sectores con mayores recomposiciones salariales sobresalieron la industria química y el gremio automotriz.
Pese a la mejora de los ingresos, el consumo continúa sin mostrar una recuperación sostenida. La principal explicación radica en el fuerte incremento de las tarifas de los servicios públicos, que absorben una porción cada vez mayor del presupuesto familiar y reducen el dinero disponible para otros gastos.
El informe destaca que, mientras los salarios crecieron cerca de un 30% interanual, las tarifas de gas, electricidad y transporte avanzaron a un ritmo considerablemente superior. Este impacto es especialmente fuerte en los hogares de menores ingresos, donde los servicios básicos representan una parte significativa del ingreso mensual.
A este escenario se suma un mercado laboral que todavía muestra señales de debilidad, con una caída del empleo registrado y elevados niveles de informalidad. Si la inflación continúa moderándose y las próximas negociaciones paritarias acompañan esa tendencia, los salarios podrían seguir recuperándose durante el resto del año, aunque las proyecciones indican que cerrarían 2026 todavía por debajo del poder de compra que tenían a fines de 2025.
