El Gobierno profundiza su política de reducción de los Derechos de Exportación (DEX) y avanza hacia la eliminación de las retenciones para casi todos los productos industriales. Con la entrada en vigencia del Decreto 566/2026, cerca de 1.000 posiciones arancelarias dejaron de tributar este impuesto, en línea con la estrategia oficial de impulsar las exportaciones y reducir la carga impositiva sobre el sector productivo.

Según datos del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP-UBA), la cantidad de productos alcanzados por retenciones cayó de 20.778 en diciembre de 2023 a 2.137 en la actualidad. Si se cumple el cronograma previsto, en junio de 2027 solo quedarán 1.949 bienes gravados, de los cuales apenas 143 corresponderán a la industria manufacturera.
La industria será el sector más beneficiado por esta política. De los 17.229 productos industriales que pagaban retenciones al inicio de la gestión, el 99% quedará exento antes de finalizar el mandato. Entre las pocas excepciones figuran algunos productos de acero, aluminio y fertilizantes, mientras que los sectores automotriz y petroquímico completarán una reducción gradual de las alícuotas hasta llegar a cero en 2027.
Desde distintos sectores industriales valoraron la medida, aunque sostienen que aún resta avanzar sobre los productos que continúan alcanzados por los derechos de exportación. La Unión Industrial Argentina (UIA) destacó que la eliminación de retenciones beneficia a cientos de posiciones arancelarias y mejora la competitividad de las empresas, especialmente en un contexto internacional de mayores costos.
Especialistas en comercio exterior también respaldan la iniciativa y consideran que las retenciones industriales desalientan las exportaciones al favorecer las ventas en el mercado interno. En cambio, plantean que el análisis es diferente para actividades como el agro, la minería y el petróleo, donde los derechos de exportación cumplen un rol distinto dentro del esquema tributario.
El principal desafío para el Gobierno será compensar la menor recaudación derivada de la eliminación de este impuesto. Mientras el oficialismo apuesta a que un mayor volumen de exportaciones impulse la actividad económica y el ingreso de divisas, el debate económico gira ahora en torno a cómo sostener el equilibrio fiscal sin recurrir nuevamente a las retenciones.
