El presidente Javier Milei encabezó la vigilia por el Día de la Independencia en la Casa Histórica de Tucumán, acompañado por doce gobernadores y gran parte de su Gabinete. La presencia de los mandatarios provinciales fue interpretada por la Casa Rosada como una señal de respaldo político en una nueva etapa de la gestión nacional.

Durante su discurso, el jefe de Estado agradeció el acompañamiento de los gobernadores y destacó su colaboración en las reformas impulsadas por el oficialismo. Además, recordó el espíritu del Pacto de Mayo y sostuvo que el objetivo sigue siendo fortalecer la autonomía de las provincias y liberar el potencial productivo del país.

Milei aprovechó el acto para realizar un balance de su administración y aseguró que el Gobierno avanza en el proceso de ordenamiento económico. En ese marco, afirmó que la gestión está “desendeudando al país” y planteó la necesidad de profundizar los cambios estructurales en los próximos meses.

Entre las prioridades legislativas que el Ejecutivo buscará impulsar en el Congreso, el Presidente mencionó la reforma del régimen de Zona Fría, modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal y la eliminación de las PASO dentro de una reforma política más amplia. También ratificó su intención de modificar la Carta Orgánica del Banco Central para impedir la emisión monetaria destinada a financiar al Estado.

El mandatario también incluyó en la agenda parlamentaria los proyectos de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y el denominado super-RIGI, iniciativa destinada a fomentar grandes inversiones. En ese contexto, pidió a los gobernadores presentes que acompañen estas propuestas para avanzar con el programa de reformas impulsado por la Casa Rosada.

La ceremonia contó además con la participación de dirigentes oficialistas y de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien asistió invitada por el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo. Tras el acto, Milei regresó a Buenos Aires para participar del tradicional Tedeum por el 9 de Julio en la Catedral Metropolitana.