La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) anunció que el satélite SABIA-Mar ingresó en su etapa final de integración y ensayos en las instalaciones de INVAP, en Bariloche. Su lanzamiento está previsto para abril o mayo de 2027 y tendrá como objetivo observar el Mar Argentino, las costas, las aguas interiores y los ecosistemas oceánicos.

Una vez en órbita, el satélite permitirá obtener información detallada sobre la productividad del mar, los recursos pesqueros, la calidad del agua y la presencia de embarcaciones. Además, ofrecerá datos propios con una resolución superior a la de los satélites extranjeros que actualmente monitorean estas variables.
Las cámaras ópticas de SABIA-Mar medirán el color del océano para calcular la concentración de clorofila y analizar la productividad marina. También podrán detectar fenómenos como la marea roja, estudiar la calidad del agua y aportar información sobre lagos, ríos, inundaciones, vegetación y recursos hídricos.
El satélite contará además con una cámara de alta sensibilidad capaz de detectar luces de embarcaciones durante la noche. Esta tecnología permitirá reforzar el monitoreo de la actividad pesquera, colaborar en el control de la pesca ilegal y apoyar la vigilancia de la Zona Económica Exclusiva Argentina.
El desarrollo de la misión implicó importantes avances tecnológicos para el país. CONAE e INVAP diseñaron y fabricaron cámaras ópticas de alta precisión, una computadora de vuelo, un módulo de potencia y un receptor de navegación desarrollado por la Universidad Nacional de La Plata, que será utilizado por primera vez en un satélite argentino.
Antes del lanzamiento, SABIA-Mar deberá superar una serie de pruebas ambientales que simularán las condiciones extremas del despegue y de la operación en el espacio. Estos ensayos verificarán el funcionamiento de todos sus sistemas antes de su puesta en órbita durante el primer semestre de 2027.
Cuando entre en funcionamiento, el satélite realizará unas 14 órbitas diarias y sobrevolará el Mar Argentino alrededor de seis veces por día. Además de fortalecer el monitoreo de los recursos naturales y la actividad marítima, la misión dejará capacidades tecnológicas que podrán aplicarse en futuros proyectos espaciales desarrollados por la Argentina.
